Analizan retos nutricionales del envejecimiento en Jornada del CUT
- Especialista presenta investigación sobre sarcopenia, fragilidad y hábitos alimentarios en personas adultas mayores
Tijuana, B. C., a 01 de octubre de 2026.- La maestra Roxana Elizabeth Ruíz Valenzuela, especialista en intervención nutricional, compartió los resultados de una investigación realizada en Tijuana sobre sarcopenia, fragilidad y patrones alimentarios en personas adultas mayores, destacando el papel fundamental de la nutrición para preservar la calidad de vida durante el envejecimiento.
En el marco de la 7ma. Jornada de Nutrición «Ciencia y Cuidado en Geriatría», organizada por la Licenciatura en Nutrición de la Universidad de Tijuana CUT, la nutrióloga Roxana Ruíz impartió la conferencia «Patrones dietarios, fragilidad y sarcopenia en personas mayores: de la evidencia científica a la intervención comunitaria», donde destacó la importancia de promover estrategias nutricionales oportunas para favorecer un envejecimiento saludable y preservar la autonomía de las personas adultas mayores.
Ante estudiantes y docentes de los Campus Altamira y Oriente, la especialista explicó que México enfrenta una acelerada transición demográfica derivada del aumento de la esperanza de vida, situación que plantea importantes retos para el sistema de salud y para los futuros profesionales de la Nutrición.
Explicó que, aunque actualmente las personas viven más años que generaciones anteriores, no necesariamente se vive con mejor salud. Señaló que una parte importante de la población adulta mayor experimenta limitaciones físicas, enfermedades crónicas y pérdida progresiva de independencia, factores que impactan directamente en su calidad de vida.
Durante la conferencia, Roxana Ruíz abordó dos de los principales síndromes geriátricos asociados al estado nutricional: la sarcopenia, caracterizada por la pérdida de masa y fuerza muscular relacionada con el envejecimiento, y la fragilidad, condición que disminuye la capacidad del organismo para responder a situaciones de estrés físico o enfermedad.
La nutrióloga certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos explicó que ambas condiciones incrementan el riesgo de caídas, hospitalizaciones, discapacidad y mortalidad, por lo que su identificación temprana representa una prioridad en la atención de las personas mayores.
Asimismo, destacó que factores como una alimentación insuficiente, el bajo consumo de proteínas, vitamina D y energía, así como la omisión de tiempos de comida, contribuyen al deterioro muscular y funcional de este sector de la población.
“Se puede cambiar significativamente el pronóstico de salud de una persona mayor mediante intervenciones nutricionales sencillas, como promover el consumo adecuado de alimentos y evitar que omitan tiempos de comida”, señaló.
Como parte de su exposición, presentó los resultados de un proyecto de investigación desarrollado durante tres años por la Universidad Iberoamericana Tijuana, en colaboración con diversas instituciones nacionales e internacionales. En esta iniciativa participaron estudiantes y profesionales de Nutrición, Enfermería, Psicología y Medicina, incluyendo la estudiante de CUT, Dulce Belén, quien colaboró activamente en el estudio.
La investigación se llevó a cabo con 208 personas adultas mayores pertenecientes a diversos centros comunitarios de Tijuana y contempló una evaluación geriátrica integral que incluyó aspectos clínicos, nutricionales, cognitivos y funcionales.
Entre los hallazgos más relevantes, la investigadora informó que ocho de cada diez participantes presentaban sobrepeso u obesidad; siete de cada diez padecían hipertensión; una de cada tres personas registró sarcopenia probable; y cerca de la mitad reportó haber sufrido al menos una caída durante el último año.
Otro de los resultados destacados fue la identificación de distintos patrones dietarios en la población estudiada. Mediante el análisis de hábitos alimentarios se detectaron tres patrones principales: uno saludable, caracterizado por el consumo frecuente de frutas, verduras, leguminosas, pescado y pollo; un patrón tradicional; y un patrón occidental, asociado al consumo de alimentos ultraprocesados, comida rápida, bebidas industrializadas, botanas y dulces.
Los resultados mostraron que las personas con mayor apego al patrón alimentario occidental registraron una menor cantidad de masa muscular, situación que podría aumentar el riesgo de deterioro funcional durante el envejecimiento.
La conferencista enfatizó que estos hallazgos son especialmente relevantes para la población fronteriza, donde existe un acceso más frecuente a alimentos industrializados y patrones de consumo occidentales.
También destacó la importancia de fortalecer la educación nutricional, fomentar hábitos alimentarios saludables y promover una adecuada distribución de proteínas durante el día para contribuir a la conservación de la masa muscular y la independencia funcional en las personas mayores.
Finalmente, agradeció el trabajo realizado por el equipo multidisciplinario de investigación y reconoció la participación de los estudiantes que colaboraron durante el desarrollo del proyecto.
Al concluir la conferencia, la Rectora del Sistema CUT, doctora Yeni Marmolejo Mariscal, acompañada por la Coordinadora Académica de Nutrición, maestra Dalia Lizeth Villanazul Gastélum, entregó un reconocimiento y un obsequio a la maestra Roxana Elizabeth Ruíz Valenzuela, en agradecimiento por su participación en la 7ma. Jornada de Nutrición «Ciencia y Cuidado en Geriatría» y por compartir sus conocimientos y experiencia con la comunidad estudiantil de la Universidad de Tijuana.
