La sangre puede revelar la verdad detrás de un crimen, afirma especialista durante Congreso de Ciencias Forenses en CUT
- Experto en criminalística explica cómo el análisis de manchas hemáticas permite reconstruir hechos, identificar responsables y fortalecer las investigaciones forenses
Tijuana, B. C., a 15 de octubre de 2026.- Una sola gota de sangre puede convertirse en la pieza clave para identificar a un responsable, descartar sospechosos o reconstruir con precisión cómo ocurrieron los hechos en una investigación criminal. Así lo destacó el maestro Jesús Israel Vega Delgado, especialista en criminalística de campo de la Fiscalía General del Estado de Baja California, durante la conferencia «Hematología forense: La historia que cuenta la sangre», presentada en el marco del VI Congreso Nacional de Ciencias Forenses «Criminología, Criminalística y Derechos Humanos» que se realiza en la Universidad de Tijuana CUT.
Ante estudiantes y docentes de la Licenciatura en Ciencias Forenses de los Campus Altamira y Oriente del CUT, el experto invitó a las nuevas generaciones a aprovechar cada espacio de actualización y capacitación, al señalar que muchas de las habilidades necesarias para el trabajo pericial se fortalecen mediante cursos, talleres y experiencias prácticas que complementan la formación universitaria.
Durante su exposición explicó que la hematología forense va mucho más allá de identificar la presencia de sangre en una escena del crimen. Señaló que el análisis de manchas hemáticas permite interpretar movimientos, posiciones, trayectorias y acciones realizadas por víctimas o agresores durante un hecho delictivo.
“La sangre cuenta historias”, afirmó Vega Delgado al compartir diversos ejemplos de investigaciones en las que pequeñas evidencias resultaron determinantes para esclarecer los hechos. Recordó un caso en el que una diminuta gota de sangre localizada en la oreja de un sospechoso permitió vincularlo con el homicidio que estaba siendo investigado, contradiciendo la versión que había proporcionado ante las autoridades.
El ponente destacó que la correcta lectura de los patrones sanguíneos permite establecer si una persona estaba de pie, sentada, acostada o en movimiento al momento de sufrir una lesión, así como reconstruir parte de la mecánica de los acontecimientos.
Para ejemplificar la importancia de esta disciplina, presentó un caso real atendido durante su labor pericial, relacionado con el hallazgo de cuatro personas sin vida al interior de un vehículo. La investigación condujo posteriormente a otro inmueble donde se localizaron múltiples indicios asociados con el crimen, entre ellos manchas de sangre, herramientas, objetos personales y elementos utilizados para someter a las víctimas.
A partir de las características, distribución y dirección de las manchas hemáticas encontradas en la escena, explicó cómo es posible formular hipótesis sobre las agresiones sufridas por las víctimas, los desplazamientos de las personas involucradas y las acciones realizadas dentro del lugar investigado.
Asimismo, detalló algunos de los principios físicos que intervienen en la formación de las manchas de sangre, como la viscosidad, la tensión superficial, la gravedad, la adhesión y la cohesión. Estas propiedades permiten a los especialistas determinar aspectos como la dirección de una gota, el ángulo de impacto y la forma en que fue proyectada sobre una superficie.
Vega Delgado explicó que una de las tareas fundamentales del criminalista consiste en diferenciar los diversos patrones hemáticos. Entre ellos mencionó las gotas estáticas, los rastros de goteo, los lagos hemáticos, los escurrimientos, las salpicaduras por impacto, las manchas por transferencia, los arrastres y los patrones producidos por objetos en movimiento.
El especialista también destacó la importancia de documentar adecuadamente cada evidencia mediante fotografía, fijación escrita y pruebas preliminares. En este sentido, explicó que antes de recolectar una muestra se aplican técnicas de orientación, como la prueba de fenolftaleína, que permite determinar si una sustancia puede corresponder a sangre antes de ser enviada a análisis especializados.
Otro de los aspectos abordados fue la evolución de los protocolos de trabajo en las escenas del crimen. Señaló que actualmente existen mayores medidas de bioseguridad, mejores procedimientos para preservar evidencias y una profesionalización creciente del trabajo pericial, factores que contribuyen a la calidad de las investigaciones.
Durante la conferencia insistió en que ninguna evidencia debe analizarse de forma aislada. La información obtenida de las manchas de sangre debe relacionarse con otros indicios, los resultados forenses y el contexto general de los hechos para construir conclusiones científicamente sustentadas.
Finalmente, exhortó a los estudiantes a desarrollar una formación integral y mantenerse en constante actualización profesional, ya que el trabajo en ciencias forenses requiere conocimientos técnicos, capacidad de observación y criterio científico.
La conferencia formó parte de las actividades académicas del VI Congreso Nacional de Ciencias Forenses de la Universidad de Tijuana CUT, espacio que reúne a especialistas, docentes y estudiantes para fortalecer sus conocimientos en áreas relacionadas con la criminalística, la investigación forense y la procuración de justicia.
