Futuros educadores del CUT reflexionan sobre los retos de la atención a estudiantes migrantes
- Especialista de Casa YMCA Tijuana destacó la importancia de la empatía y la inclusión en los procesos educativos
Tijuana, B. C., a 06 de octubre de 2026.- La atención educativa de niñas, niños y adolescentes en movilidad humana requiere empatía, flexibilidad institucional y estrategias de inclusión que respondan a sus contextos y necesidades específicas, afirmó la licenciada Anahí Vega Mireles, titular del área de Trabajo Social de Casa YMCA Tijuana, durante la conferencia «Estrategias y desafíos de la atención educativa a estudiantes en contexto de migración», realizada en el espacio de Vida Universitaria con estudiantes de la Licenciatura en Ciencias de la Educación de la Universidad de Tijuana CUT.
Ante las y los futuros profesionales de la educación, la especialista compartió experiencias derivadas de su trabajo con población migrante, principalmente con adolescentes no acompañados que llegan a la frontera norte tras recorrer largas rutas marcadas por la violencia, la pobreza, la separación familiar o la búsqueda de mejores oportunidades de vida.
Como egresada de la Escuela de Trabajo Social de Tijuana y responsable del acompañamiento integral que Casa YMCA brinda a niñas, niños y adolescentes en contexto de movilidad, explicó que la institución forma parte de la red YMCA México y opera albergues especializados en atención humanitaria en distintas ciudades del país. En Tijuana, el trabajo se centra en la protección y restitución de derechos de jóvenes migrantes que viajan sin la compañía de un tutor legal.
Durante su intervención, describió cómo ha evolucionado el fenómeno migratorio en la región fronteriza durante la última década y señaló que las políticas migratorias más restrictivas y los cambios en los procesos de ingreso a Estados Unidos han propiciado que muchas personas permanezcan de manera temporal o definitiva en ciudades como Tijuana, donde enfrentan el reto de integrarse a una nueva realidad social, cultural y educativa.
La trabajadora social destacó que uno de los principales desafíos es garantizar el acceso a la educación de estudiantes que, en muchos casos, carecen de documentos de identidad o certificados escolares. Explicó que algunos adolescentes llegan con rezagos educativos importantes, dificultades para leer y escribir, escaso dominio del español o secuelas emocionales derivadas de experiencias traumáticas vividas durante el trayecto migratorio.
A través de diversos casos atendidos por Casa YMCA, la conferencista mostró cómo la inserción escolar suele requerir procesos complejos de gestión institucional, revalidación de estudios y acompañamiento permanente. Asimismo, enfatizó que el aprendizaje del idioma representa una herramienta fundamental para la integración social y académica de quienes provienen de otros países o contextos culturales.
Respecto al papel de las y los docentes, invitó a los estudiantes de Ciencias de la Educación a desarrollar una práctica profesional basada en la empatía y el respeto a la dignidad de las personas migrantes. Señaló que la inclusión efectiva no debe limitarse al acceso al aula, sino considerar las necesidades particulares de cada estudiante, sus ritmos de aprendizaje, antecedentes culturales y condiciones emocionales.
Compartió también ejemplos de niñas y adolescentes que lograron avanzar académicamente gracias al acompañamiento sensible de maestras y maestros que comprendieron sus circunstancias y generaron espacios seguros para favorecer su adaptación. Estas experiencias, dijo, demuestran que el compromiso del personal educativo puede marcar una diferencia significativa en los procesos de aprendizaje e integración.
La ponente explicó además que Casa YMCA trabaja bajo un modelo de atención multidisciplinaria que involucra áreas de trabajo social, psicología y educación, con el propósito de fortalecer la autonomía de las y los jóvenes. Entre las acciones que desarrolla la institución destacan la orientación educativa, la regularización escolar, la educación financiera, el acompañamiento emocional y la preparación para una vida independiente.
También presentó el programa Acompañamiento Justo hacia la Vida Independiente, una estrategia dirigida a jóvenes migrantes que alcanzan la mayoría de edad y que, al cumplir 18 años, dejan de ser sujetos de protección dentro de algunos sistemas de asistencia.
A través de este modelo, Casa YMCA les brinda acompañamiento para continuar sus estudios, acceder al empleo formal, regularizar su documentación, desarrollar habilidades para la vida independiente y fortalecer su autonomía. El programa incluye orientación en educación financiera, construcción de proyectos de vida y adquisición de competencias básicas para su integración social y laboral.
La especialista destaco que este acompañamiento busca evitar que las y los jóvenes enfrenten solos una etapa especialmente vulnerable de su vida, proporcionándoles herramientas para construir un futuro con mayores oportunidades y ejercer plenamente sus derechos como miembros activos de la comunidad.
Finalmente, invitó a las y los asistentes a reflexionar sobre la movilidad humana desde una perspectiva solidaria y humanitaria, recordando que las historias de migración forman parte de la construcción social de muchas familias y comunidades. Asimismo, alentó a las futuras generaciones de educadores a contribuir desde sus espacios profesionales a la construcción de entornos más inclusivos, donde todas las personas tengan acceso a una educación digna y a mejores oportunidades de desarrollo.
