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Nutrición con ética y evidencia: Llamado a futuros profesionistas del CUT

  • Gloria Luz Hernández lanza llamado a estudiantes a ejercer con evidencia, empatía y compromiso social

Tijuana, B. C., a 27 de enero de 2026.- Con un llamado a ejercer con ética, evidencia científica y trato de “caridad y calidez”, la nutrióloga Gloria Luz Hernández López instó a estudiantes de la Licenciatura en Nutrición de la Universidad de Tijuana CUT, a “materializar el aprendizaje” en campo y a cumplir los requisitos legales desde el primer día de su vida profesional.

“Hacer bien el trabajo y tratar con caridad significa que el paciente reciba en la consulta aquello que no sabía que podía recibir; cuando eso ocurre, la recomendación llega sola”, dijo la especialista en atención nutriológica hospitalaria, al subrayar que gran parte de su consulta se sostiene por referencias de boca en boca.

Al asistir Gloria Luz Hernández como invitada al espacio de Vida Universitaria con estudiantes y docentes de la Licenciatura en Nutrición del Campus Altamira, impartió la conferencia «Del aula a la vida profesional: Aprendizaje, retos y oportunidades en Nutrición», donde delineó un mapa claro para el tránsito “de la universidad al campo laboral”: servicio social externo en entornos reales, prácticas con propuesta de valor, investigación aplicada desde el Seminario de Titulación, y una inserción responsable al mercado: carta de pasante, alta ante SAT, licencia de uso de suelo, responsable sanitario, avisos de publicidad y privacidad, y expediente clínico conforme a la NOM-004. “Dar consulta sin estos documentos implica multas para el profesionista y para la institución”, advirtió.

Desde su experiencia, el servicio social externo en consultorios, dependencias o con nutriólogos en activo “abre el panorama”: permite equivocarse con respaldo y desarrollar criterio clínico. Narró cómo insistió hasta lograr prácticas en la Secretaría de Salud y cómo un caso complejo la obligó a activar lo aprendido en metodología de la investigación y a apoyarse en una mentora.

“Investigar es una competencia que te acompaña toda la vida profesional”, sostuvo, invitando a usar el Seminario de Titulación para explorar temas de interés real, no solo “los fáciles”.

La especialista pidió no encasillarse desde el primer cuatrimestre en una sola área, como la deportiva, y explorar clínica, comunitaria, industrial, docencia y hospitalaria. En la pandemia, innovó con consultas domiciliarias y construyó una red de pacientes por recomendación. “Las oportunidades existen; hay que buscarlas y proponer soluciones reales”, dijo.

“Ser tan bueno en lo que haces que la gente espere por ti” fue otra de sus máximas, al subrayar cómo la calidez en el trato puede detonar una cadena de referidos: una sola paciente terminó llevándole 30 nuevos pacientes. “A ella ya la atiendo gratis”, comentó. Recomendó un paquete básico de marketing (tarjetas, QR, imagen profesional, redes con responsabilidad), pero insistió: “Si haces bien tu trabajo, los pacientes hablan por ti”.

Hernández López enfatizó que conocer los límites profesionales y derivar a especialistas es un rasgo de calidad. Propuso alianzas con psicólogos, entrenadores y médicos para interconsultas y cobertura integral. “La intervención multidisciplinaria no es competencia, es alianza”, subrayó.

La ponente defendió la atención pro-bono en casos justificados. “Regresar a la vida un poco de lo que te da”, especialmente en familias con alta carga económica por nutrición enteral o estancias hospitalarias. “El destino te lo regresa; llamémosle Dios o el universo”, expresó.

Entre los desafíos actuales, urgió a fortalecer la confianza social con buenas prácticas basadas en evidencia y a evitar desinformación. Pidió verificar fuentes y remitirse al Código de Ética del Nutriólogo, actualización 2025. También llamó a adaptar la prescripción al bolsillo y cultura del paciente: “La dieta mexicana debe sustentarse en frutas, verduras, cereales y leguminosas; conozcamos primero nuestras guías mexicanas 2025 antes de mirar afuera”.

En el Hospital General de Rosarito, relató, la evolución del menú la llevó a cursar gastronomía para diseñar dietas modificadas en consistencia con variedad realista (desde panes y postres hasta preparaciones compatibles con prescripción clínica). Añadió que la farmacología es ineludible para comprender interacciones fármaco–nutriente en población con comorbilidades.

Con el envejecimiento acelerado de la población, la nutrición geriátrica se perfila como un campo en expansión y requiere bases en educación en diabetes y enfermedad renal. Señaló que Baja California concentra alta actividad bariátrica, donde la participación del nutriólogo es clave. Subrayó, además, el potencial de la nutrición hospitalaria mediante interconsultas: el paciente puede llevar a su nutriólogo al hospital, cubrir la consulta y la comisión correspondiente, y recibir una intervención que previene desnutrición hospitalaria, con especial impacto en pediatría.

Hernández López desglosó los trámites que deben tener en cuento para iniciar con el pie derecho a ejercer su profesión como carta de pasante tras la graduación; alta ante el SAT como persona física o moral; licencia de uso de suelo y responsable sanitario; aviso de publicidad y, si se publican casos, aviso de privacidad; así como el expediente clínico conforme a la NOM-004, con consentimiento informado.

“Sin carta de pasante, hay multas; y no solo al profesionista: también a la escuela”, precisó al destacar la relevancia de prepararse con tiempo para el EGEL. “No se aprende todo en dos semanas; se aprueba si se trabajó del primero al décimo cuatrimestre”, sostuvo al anunciar las convocatorias de prácticas en el Hospital Infantil de las Californias y en Cruz Roja para quienes buscan ruta clínica.

Aunque ha transitado por diversos frentes como son centros de salud, industria, aula, hospital, reveló que su pasión es la docencia. “Sembrar en cada estudiante y obligarte a actualizarte para preparar a otro”. Desde 2023, recordó, ha habido actualizaciones relevantes en salud y nutrición que demandan formación continua.

Hernández López es nutrióloga del Hospital General de Playas de Rosarito, catedrática en CUT Universidad y en la Escuela de Enfermería de la Cruz Roja Mexicana. Cuenta con ocho años de experiencia en consulta privada, es egresada de la Licenciatura en Nutrición y Dietética de la Universidad de Tijuana CUT y fue distinguida con el Premio CENEVAL al Desempeño de Excelencia EGEL 2019. Su especialidad es la atención nutriológica hospitalaria.

Al cierre de la conferencia, la maestra Dalia Lizeth Villanazul Gastélum, coordinadora Académica de la Licenciatura en Nutrición, entregó un reconocimiento a la licenciada Gloria Luz Hernáncez López y resaltó el valor del testimonio que ofreció la invitada al puntualizar “Gloria fue una alumna disciplinada y hoy es una profesional exitosa. Invitarla inspira a nuestras y nuestros estudiantes, demuestra que el egresado CUT no solo destaca en su profesión, también vuelve como docente para aportar a la formación integral de las futuras generaciones”.