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La ética será la habilidad más valiosa en la era de la Inteligencia Artificial

  • Especialista advierte sobre los riesgos del uso indiscriminado de la IA y llama a fortalecer el pensamiento crítico y la responsabilidad profesional

Tijuana, B.C., a 02 de junio de 2026.- La inteligencia artificial generativa (IAGen) puede convertirse en una valiosa herramienta para apoyar los procesos de aprendizaje, investigación y redacción académica, siempre y cuando su uso esté acompañado de pensamiento crítico, supervisión humana y responsabilidad ética. De lo contrario, existe el riesgo de que los estudiantes dependan excesivamente de estas tecnologías y reduzcan habilidades fundamentales como el análisis, la comprensión y la construcción del conocimiento.

Así lo señaló la doctora Karla Karina Ruiz Mendoza, investigadora de la Universidad Autónoma de Baja California, durante la conferencia «Usos éticos de la IAGen para la redacción académica», impartida en el marco del Congreso Indiscutible 2026 de la Universidad de Tijuana CUT.

Ante estudiantes y docentes de Ingeniería en Desarrollo de Software, Ingeniería Industrial e Ingeniería en Tecnologías de la Información y la Comunicación de los campus Altamira y Oriente, la investigadora compartió una reflexión sobre los retos éticos que acompañan el crecimiento acelerado de las herramientas de inteligencia artificial y su impacto en la educación superior.

La doctora Ruiz Mendoza, investigadora y docente de la UABC, cuenta con una destacada trayectoria en temas relacionados con innovación educativa, alfabetización digital, evaluación del aprendizaje e integración de la inteligencia artificial generativa en los procesos formativos. Sus investigaciones se han enfocado particularmente en el análisis de las implicaciones éticas que surgen del uso de estas tecnologías dentro de los espacios educativos.

Durante su exposición explicó que diversas investigaciones recientes realizadas por instituciones como el MIT, Harvard y la Universidad de Michigan advierten sobre los riesgos asociados al uso indiscriminado de herramientas de inteligencia artificial generativa cuando sustituyen los procesos de aprendizaje en lugar de fortalecerlos.

Señaló que una de las principales preocupaciones de docentes e investigadores es que los estudiantes dejen de desarrollar habilidades de análisis, lectura y reflexión al delegar completamente las tareas académicas a sistemas automatizados.

“La inteligencia artificial puede ayudar, pero no debe sustituir el proceso de aprendusaje. El propósito de un estudiante es estudiar, comprender y construir conocimiento, no simplemente obtener respuestas de manera automática”, explicó.

La especialista destacó que el debate sobre la ética en la inteligencia artificial va mucho más allá de la redacción académica. Actualmente, las decisiones de las grandes empresas tecnológicas tienen implicaciones relacionadas con la privacidad, el poder económico, los conflictos geopolíticos, la propiedad intelectual y los derechos de las personas.

En este sentido, llamó a los futuros ingenieros a reflexionar sobre quién diseña estas tecnologías, bajo qué criterios operan y cuáles son los valores que influyen en su desarrollo.

Otro de los temas abordados fue la existencia de sesgos dentro de los sistemas de inteligencia artificial. Explicó que estas herramientas aprenden a partir de grandes volúmenes de información generada por seres humanos y, por lo tanto, pueden reproducir prejuicios, estereotipos o exclusiones presentes en los datos con los que fueron entrenadas.

Asimismo, recordó que la inteligencia artificial no posee conciencia ni capacidad de razonamiento humano, sino que funciona a partir de procesos matemáticos y probabilísticos que predicen patrones y generan respuestas basadas en información previamente procesada.

Durante la conferencia explicó las diferencias entre inteligencia artificial, aprendizaje automático, aprendizaje profundo e inteligencia artificial generativa, destacando la importancia de que los estudiantes comprendan estas tecnologías más allá del uso cotidiano de plataformas populares como ChatGPT, Gemini o Claude.

También abordó el contexto regulatorio en México y explicó que actualmente no existe una legislación específica que regule integralmente el uso de la inteligencia artificial, aunque sí existen lineamientos relacionados con la protección de datos personales, la propiedad intelectual y el uso responsable de contenidos digitales.

En materia de redacción académica, la investigadora compartió una serie de recomendaciones para el uso responsable de la inteligencia artificial generativa. Entre ellas destacó la necesidad de declarar siempre cuándo y cómo se utilizó una herramienta tecnológica en la elaboración de trabajos académicos, artículos científicos, proyectos o publicaciones.

Subrayó que la transparencia constituye uno de los principios fundamentales de la ética académica y que ocultar el uso de inteligencia artificial puede generar problemas relacionados con la autoría, la integridad y la confiabilidad de la información.

La doctora Ruiz Mendoza explicó que las herramientas generativas pueden utilizarse para actividades como la organización de ideas, la síntesis de información, la revisión de estilo o la mejora de la redacción; sin embargo, insistió en que la responsabilidad final sobre el contenido siempre recae en el ser humano.

Asimismo, recomendó utilizar la inteligencia artificial como un complemento y no como un reemplazo del proceso de aprendizaje. Para ello, invitó a los estudiantes a leer, analizar y comprender primero los contenidos antes de solicitar apoyo a estas tecnologías para elaborar materiales como infografías, resúmenes, reportes o presentaciones.

“Lo importante no es que la inteligencia artificial haga el trabajo por nosotros, sino que nosotros aprendamos a dirigirla correctamente para potenciar nuestras capacidades”, afirmó.

La especialista concluyó que los futuros profesionistas deberán desarrollar no solo competencias tecnológicas, sino también criterios éticos que les permitan utilizar estas herramientas de manera responsable y consciente, especialmente en contextos relacionados con la generación de conocimiento y la toma de decisiones.

Al finalizar la conferencia, la maestra María Fernanda Galindo Gómez, Coordinadora Académica de Ingenierías, entregó un reconocimiento a la doctora Karla Karina Ruíz Mendoza en agradecimiento por su participación en el Congreso Indiscutible 2026 y por compartir conocimientos que permitieron a los estudiantes comprender los alcances y responsabilidades que implica el uso de la inteligencia artificial en la actualidad. Su aportación contribuyó a fortalecer la formación de futuros ingenieros capaces de combinar la innovación tecnológica con la ética, el pensamiento crítico y el compromiso profesional que demanda el desarrollo de soluciones responsables para la sociedad.