El delito también refleja fallas en la estructura social, plantea especialista en Congreso del CUT
- Especialista en criminología analiza cómo la desigualdad, la exclusión y la falta de oportunidades influyen en la generación de conductas antisociales
Tijuana B. C., a 15 de octubre de 2026. -El delito no puede explicarse únicamente por las decisiones individuales de una persona, sino que debe analizarse dentro del contexto social, económico, cultural e institucional en el que ocurre, afirmó el maestro Reyes Santiago Álvarez Salas, especialista en criminología y sistema penitenciario, durante la conferencia «El delito como expresión de la estructura social: Un análisis crítico», presentada en el marco del VI Congreso Nacional de Ciencias Forenses «Criminología, Criminalística y Derechos Humanos» que se realiza en la Universidad de Tijuana CUT.
Ante estudiantes y docentes de la Licenciatura en Ciencias Forenses, el conferencista invitó a reflexionar sobre el papel que desempeñan las instituciones y los mecanismos de control social en la comprensión y prevención de las conductas antisociales, señalando que muchas veces el análisis del delito se centra únicamente en quien lo comete, dejando de lado las condiciones que pudieron influir en su desarrollo.
Durante su participación explicó que el criminólogo no estudia el delito en sí mismo, sino la conducta antisocial, diferenciándose así de la labor jurídica que corresponde al derecho penal. En este sentido, destacó que la criminología busca comprender las circunstancias que rodean a una persona y que pueden favorecer determinadas conductas.
Álvarez Salas señaló que con frecuencia los fenómenos delictivos son abordados desde perspectivas reduccionistas, atribuyéndose exclusivamente a factores individuales, biológicos o psicológicos. Sin embargo, consideró que también deben analizarse elementos como la pobreza, la exclusión educativa, la desigualdad social, la falta de oportunidades y la desconfianza en las instituciones.
“El delito tiene una función social porque pone de manifiesto aspectos de la estructura social que necesitan transformarse”, explicó al retomar planteamientos de la criminología crítica y de autores que consideran que las conductas antisociales también son una respuesta de adaptación a determinadas condiciones del entorno.
A lo largo de la conferencia destacó la importancia de comprender el contexto completo en el que ocurre un hecho delictivo, considerando no solo a la víctima o al responsable, sino también factores familiares, comunitarios, culturales y económicos que pueden influir en la conducta humana.
En ese sentido, abordó conceptos relacionados con la teoría de la acción situacional, la identidad criminal y los procesos de integración social, señalando que las personas desarrollan su comportamiento dentro de entornos específicos que pueden reforzar o inhibir determinadas conductas.
Asimismo, reflexionó sobre los desafíos que enfrenta el sistema penitenciario en materia de reinserción social. Explicó que la privación de la libertad tiene como propósito favorecer la reintegración de las personas a la sociedad, aunque reconoció que existen limitaciones estructurales que dificultan alcanzar plenamente ese objetivo.
El especialista indicó que la prevención del delito no debe limitarse al castigo, sino incluir estrategias orientadas a fortalecer la educación, la inclusión social, la atención de las necesidades comunitarias y la generación de oportunidades para los sectores más vulnerables.
Durante su exposición también abordó la relación entre salud, bienestar emocional, derechos humanos y conducta social, destacando que las personas responden constantemente a las circunstancias de su entorno y buscan adaptarse a las condiciones que enfrentan.
Por ello, subrayó la necesidad de promover enfoques interdisciplinarios que permitan comprender el fenómeno delictivo desde una perspectiva más amplia y humana, integrando aportaciones de la criminología, la psicología, el derecho y las ciencias sociales.
Dirigiéndose a los estudiantes, resaltó la responsabilidad social que acompaña a quienes se forman en el ámbito de las ciencias forenses. Señaló que el trabajo profesional no se limita al análisis de evidencias materiales, sino que también implica comprender los factores que rodean los conflictos y contribuir a la construcción de soluciones orientadas a la justicia y la prevención.
Como conclusión, Reyes Santiago Álvarez Salas señaló que la seguridad pública, la justicia social y el respeto a los derechos humanos son elementos estrechamente vinculados, por lo que llamó a reflexionar sobre nuevas formas de analizar y atender los problemas relacionados con la criminalidad.
La conferencia formó parte de las actividades académicas del VI Congreso Nacional de Ciencias Forenses de la Universidad de Tijuana CUT, espacio que reúne a especialistas, docentes y estudiantes para fortalecer el análisis crítico de los fenómenos criminales y promover una formación profesional comprometida con la justicia, la investigación científica y los derechos humanos.
