Analizan en CUT el pasado, presente y futuro de la Constitución de 1917
- El docente Moisés Cruz Jiménez expone los cambios históricos y tensiones actuales del sistema constitucional
Tijuana, B. C., a 5 de febrero de 2026. – Con motivo del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, la Universidad de Tijuana CUT realizó una sesión especial de Vida Universitaria con el licenciado Moisés Cruz Jimémez, egresado y docente de la institución, ofreció a los estudiantes un análisis sobre la transformación del texto constitucional y los retos que enfrenta actualmente como límite del poder público.
Durante la intervención del especialista en el Salón de Usos Múltiples del Campus Altamira del CUT, con estudiantes de las Licenciaturas en Derecho y en Ciencias Forenses, ante quienes impartió el tema «Constitución: Pasado Revolucionario, Presente Complejo y Futuro Incierto». En este espacio abordó el origen revolucionario de la Constitución, la creciente frecuencia de sus reformas y las tensiones contemporáneas entre gobernabilidad, mayorías legislativas y supremacía constitucional.
Desde el inicio de la exposición, el ponente propuso un formato dinámico y participativo, invitando a los estudiantes a considerar la sesión como un diálogo abierto. Señaló que el propósito principal no era impartir una conferencia tradicional, sino propiciar un espacio de reflexión sobre la función actual de la Constitución mexicana y su papel dentro del Estado de derecho.
En este sentido, planteó una primera pregunta al auditorio: qué significa realmente conmemorar la Constitución y cuál es la pertinencia de recordar su promulgación más allá de la fecha histórica.
El licenciado Cruz Jiménez explicó que la Constitución de 1917 surgió como resultado directo de la revolución mexicana y que su contenido respondió a las demandas sociales de la época, entre ellas el acceso a la tierra, el trabajo, la educación y la justicia.
Recordó además que la carta magna mexicana fue considerada pionera a nivel mundial por incorporar derechos sociales en su estructura, lo cual marcó una diferencia significativa con respecto a los modelos constitucionales vigentes en otros países durante el siglo XX.
El expositor desarrolló un recorrido histórico que permitió contextualizar la evolución del constitucionalismo en México, desde la creación del Estado nacional tras la Independencia hasta los procesos armados que culminaron en la promulgación del texto constitucional de 1917.
Explicó que, formalmente, México ha tenido tres constituciones: la de 1824, la de 1857 y la vigente desde 1917, cada una de ellas resultado de momentos históricos particulares y de tensiones políticas que hicieron necesarias nuevas formas de organización estatal.
Al analizar el presente constitucional, el docente destacó que el texto fundamental de México ha sido objeto de un número significativo de reformas, alcanzando entre 800 y 900 modificaciones desde su creación. Comparó esta dinámica con la Constitución de Estados Unidos, que desde 1789 únicamente ha registrado 27 enmiendas. Este contraste, señaló, evidencia la facilidad con la que el sistema político mexicano recurre a la reforma constitucional como mecanismo de ajuste frente a coyunturas políticas, sociales y económicas.
Cruz Jiménez advirtió que, si bien muchas reformas han tenido efectos positivos, como la de 2011 en materia de derechos humanos, la constante modificación del texto constitucional también ha generado lo que denominó una “desconstitucionalización material”.
Según explicó, este fenómeno ocurre cuando la Constitución mantiene su forma jurídica, pero pierde coherencia interna y capacidad real para limitar al poder público. Esto sucede cuando el texto se adapta continuamente a la voluntad de las mayorías legislativas, lo que debilita su función como norma suprema y reduce su estabilidad institucional.
En este punto, el ponente profundizó en la tensión existente entre dos conceptos clave en el sistema político mexicano: la gobernabilidad y el constitucionalismo.
La gobernabilidad, dijo, exige decisiones rápidas y una ejecución eficiente de políticas públicas; sin embargo, el derecho constitucional establece procedimientos, garantías y contrapesos que, si bien ralentiza la toma de decisiones, cumplen la función esencial de prevenir abusos de poder.
Esta tensión, añadió, se ha visto intensificada en los últimos años por la concentración de poder político y por reformas que han modificado el funcionamiento de órganos constitucionales autónomos, debilitando los mecanismos de control institucional.
Otro de los puntos abordados fue la relación entre la Constitución y las mayorías legislativas. El expositor explicó que, aunque las reformas constitucionales se realizan conforme a los procedimientos previstos en la propia carta magna, es necesario cuestionar si estas modificaciones responden al interés general o si reproducen la agenda política del grupo mayoritario en turno.
Indicó que cuando una Constitución puede ser modificada con gran facilidad por una mayoría coyuntural, corre el riesgo de convertirse en un instrumento de validación política en lugar de fungir como límite del poder.
En su exposición, el ponente mencionó diversos ejemplos contemporáneos para ilustrar esta problemática, entre ellos la desaparición del Instituto Nacional de Acceso a la Información, la reconfiguración de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y las discusiones recientes sobre la reforma al Poder Judicial.
Afirmó que estos cambios reflejan un proceso más amplio de recentralización institucional que ha impactado la independencia de los organismos encargados de vigilar la constitucionalidad de los actos de autoridad.
Tras plantear este panorama, el licenciado Moisés Cruz dedicó la parte final de su participación a reflexionar sobre el posible rumbo del constitucionalismo mexicano. Expuso que el futuro es incierto, pues las transformaciones recientes han generado un escenario en el que la Constitución puede ampliarse, modificarse, o incluso, reestructurarse de manera integral.
Señaló que existe la posibilidad de que surjan nuevas discusiones respecto a la necesidad de convocar a un nuevo poder constituyente, como ha ocurrido en momentos críticos de la historia nacional, aunque precisó que dicha facultad no corresponde al Poder Legislativo actual, sino a un órgano soberano especialmente convocado para ese fin.
Para concluir, el docente invitó a los asistentes a reflexionar sobre la importancia de la Constitución como fundamento de la vida democrática y jurídica del país. Afirmó que la defensa del orden constitucional no recae únicamente en los poderes públicos, sino también en la ciudadanía, la academia y en las nuevas generaciones de profesionales del derecho.
En este sentido, hizo un llamado a la comunidad estudiantil de la Universidad de Tijuana en que comprender la Constitución, analizarla críticamente y vigilar su aplicación son acciones fundamentales para preservar su sentido original y fortalecer la vida institucional del país.
Tras la exposición, autoridades universitarias entregaron un reconocimiento al licenciado Moisés Cruz Jiménez por su participación y por su contribución académica a la formación de los estudiantes. La sesión concluyó con un espacio de preguntas y comentarios por parte del estudiantado, quienes manifestaron su interés en continuar abordando temas relacionados con la vida constitucional y los desafíos actuales del Estado mexicano.
