Alumnos de Ingenierías del CUT visitan la Casa de la Cultura de Tijuana
- El recorrido permitió valorar la importancia del patrimonio cultural en el desarrollo social y educativo de Tijuana
Tijuana, B. C., a 26 de junio de 2026.- Como parte de las actividades de Vida Universitaria, estudiantes de Ingeniería en Desarrollo de Software, Ingeniería Industrial e Ingeniería en Tecnologías de la Información y Comunicación de la Universidad de Tijuana CUT realizaron un recorrido por la Casa de la Cultura de Tijuana, uno de los espacios históricos y culturales más representativos de la ciudad.
Durante la visita, las y los alumnos conocieron la historia del edificio, inaugurado en 1930 como la Escuela Primaria Álvaro Obregón. Posteriormente, el inmueble albergó diversas instituciones educativas, entre ellas la Escuela Normal y cursos de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), hasta convertirse en Casa de la Cultura en 1975.
Además, se compartió que, durante la Segunda Guerra Mundial, el recinto funcionó como un centro de recepción y retransmisión de mensajes para las fuerzas aliadas, lo que añade un valor histórico significativo al lugar.
A lo largo del recorrido, también se dieron a conocer anécdotas y leyendas que forman parte de la identidad del inmueble, como la historia de la conocida “niña de la ventana”. Asimismo, las y los estudiantes visitaron el antiguo foro del edificio, escenario en el que se presentaron destacadas figuras de la Época de Oro del cine mexicano, entre ellas la reconocida actriz Silvia Pinal.
La actividad permitió a las y los alumnos apreciar la arquitectura del recinto, considerado patrimonio histórico de la ciudad, así como reconocer su relevancia en el desarrollo educativo, artístico y cultural de Tijuana.
Estos espacios no solo resguardan la memoria colectiva, sino que también continúan siendo puntos de encuentro para la difusión del arte y la cultura en la región.
Finalmente, esta experiencia fortaleció el conocimiento sobre la historia local y fomenta en los estudiantes el interés por valorar y preservar los recintos que forman parte de la identidad de la ciudad. A través de este tipo de actividades, la comunidad universitaria amplía su perspectiva más allá del aula, comprendiendo la importancia del patrimonio cultural en el desarrollo social.
