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Ariana Durazo presenta el cortometraje El Pistolero en el Congreso Miradas 2026

  • Compartió con los asistentes los retos de producción, las decisiones creativas y la importancia de abordar con respeto a la comunidad LGBT+

Tijuana, B. C., a 21 de octubre de 2026.- La realizadora audiovisual Ariana Durazo Virgen presentó el cortometraje El Pistolero como parte de las actividades del Congreso Miradas 2026 de la Universidad de Tijuana CUT, espacio en el que sostuvo una sesión de preguntas y respuestas con los asistentes para compartir los detalles del proceso creativo, los desafíos del rodaje y las experiencias que marcaron la realización de esta producción independiente.

Durante el encuentro, la cineasta agradeció la oportunidad de continuar proyectando el cortometraje en Tijuana, especialmente por la participación de egresados que formaron parte del equipo de producción. Asimismo, destacó el valor de las relaciones profesionales y personales que surgieron durante el proyecto, al señalar que trabajar con personas comprometidas y respetuosas fue uno de los principales aprendizajes de su experiencia cinematográfica.

Durazo Virgen explicó que El Pistolero surgió como un proyecto de tesis para concluir sus estudios de cine. Junto con su guionista, buscó desarrollar una historia con elementos de comedia que se alejara de lo convencional. La trama comenzó a tomar forma a partir de la idea de una persona que realiza espectáculos en los semáforos y evolucionó hacia una historia relacionada con el entretenimiento nocturno.

Uno de los aspectos abordados durante la sesión fue la construcción de la identidad visual del cortometraje. La directora señaló que la preproducción fue fundamental para comunicar su visión al equipo, mediante referencias cinematográficas, reuniones con los departamentos de fotografía, iluminación y arte, así como visitas anticipadas a las locaciones.

Estas decisiones permitieron establecer diferencias visuales entre los ambientes de la historia, particularmente mediante el uso del color, la temperatura de la iluminación, el vestuario y la música. También explicó que fue necesario recurrir a efectos digitales para corregir algunos reflejos en los espejos y resolver detalles técnicos que aparecieron durante el rodaje.

En cuanto a la producción, la cineasta compartió que el cortometraje se realizó con un presupuesto aproximado de dos mil 32 dólares, gracias al apoyo de colaboradores y a las facilidades otorgadas para utilizar distintas locaciones. Explicó que buena parte del trabajo se concretó mediante acuerdos de colaboración, en los que los integrantes del equipo se apoyaron mutuamente para sacar adelante el proyecto.

Entre los mayores desafíos mencionó las grabaciones en espacios públicos, especialmente las escenas en las que el protagonista realiza un espectáculo entre los automóviles detenidos en un semáforo. Para filmarlas, el equipo tuvo que organizarse y aprovechar los cambios de luz del tránsito, lo que convirtió la jornada en una experiencia compleja que requirió coordinación y paciencia.

Otro de los temas centrales fue la representación de la comunidad LGBT+ y el cuidado necesario para abordar situaciones relacionadas con el entretenimiento nocturno. Durazo Virgen explicó que, junto con su guionista, procuró construir una historia que utilizara la comedia y la sátira sin recurrir a la descalificación de sus personajes.

La directora destacó que la comunicación con los actores y el equipo fue esencial para garantizar un ambiente de respeto durante las grabaciones. Desde los castings se informó sobre las características de los personajes y las escenas que implicaban vestuarios particulares, con el propósito de que cada participante pudiera decidir libremente si se sentía cómodo con el papel.

Asimismo, señaló que la intención de la historia no era presentar a la comunidad desde una perspectiva negativa, sino mostrar cómo los vínculos de amistad y pertenencia pueden surgir en distintos espacios, al tiempo que se cuestionan las situaciones en las que una persona se siente presionada a realizar actividades que no desea.

Durante la ronda de preguntas, los asistentes también se interesaron por la selección del elenco, el diseño de producción, los efectos visuales y la participación del cortometraje en festivales cinematográficos. Al respecto, Ariana Durazo Virgen compartió su experiencia en el Festival Latino de San Diego y el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, además de mencionar la selección de la obra para el Festival Internacional de Cine de Ensenada.

La sesión permitió a los asistentes conocer de cerca los procesos y las dificultades que implica desarrollar una producción independiente, así como la importancia del trabajo colectivo para llevar una idea de la escritura a la pantalla.

Al finalizar la actividad, la Universidad de Tijuana CUT entregó un reconocimiento a Ariana Durazo Virgen por la presentación de El Pistolero en el Congreso Miradas 2026, en un encuentro que propició el diálogo entre la realizadora y los asistentes sobre la creación cinematográfica, la colaboración y la representación respetuosa de distintas realidades sociales.